
Siendo el oxácido más importante derivado del nitrógeno, el ácido nítrico es un compuesto químico inorgánico altamente tóxico.
También llamado acido azotico o hidróxido de nitrilo, se obtiene de la mezcla del óxido de nitrógeno con agua.
Las principales características del ácido nítrico
Su consistencia es líquida, aceitosa e incolora, aunque a veces toma una coloración amarilla debido a su descomposición por la acción de la luz, por esta razón su almacenamiento se realiza en frascos de vidrio ahumado.
Altamente soluble en agua formando un azeótropo que permite su calentamiento.
A temperatura ambiente libera humos blancos o amarillos, y en altas concentraciones posee un fuerte olor irritante.
Se descompone por calentamiento creando agua, oxígeno y dióxido de nitrógeno.
Es un ácido muy corrosivo que ataca a la mayoría de los metales, excepto el platino y el oro.
Al contacto con polvos metálicos, carburos y sulfuro de hidrógeno, genera reacciones explosivas.
En metales como el aluminio y cromo produce una capa de óxido que impide la corrosión de otros elementos químicos.
Origina sales en la reacción con óxidos o sustancias básicas, y aunque no es inflamable, facilita la combustión tanto en la madera como en la gasolina.
Concentrado tiene un efecto nitrificante sobre materiales orgánicos, en cambio diluido los oxida.
Reacciona de forma violenta con sustancias como la acetona, ácido acético, alcoholes y trementina, causando riesgo de fuego o formación de gases tóxicos.